
- Primero, busca tus fotos. Pásalas de tu teléfono o cámara a un almacenamiento a largo plazo, ya sea online o en un disco duro. Después, haz una copia de seguridad.
- Elige tus mejores fotos. Ten el tema siempre en mente al elegir las que quieres mantener. Un libro de 20 páginas suele tener de 40 a 100 fotos.
- Optimiza las fotos para el flujo automático. Cambia el nombre a las fotos que hayas elegido para poder importarlas o subirlas en la secuencia que quieras.

- Destaca tus imágenes favoritas con una presentación a página completa (o a sangrado completo). Esto añade profundidad a tu contenido.
- Menos es más: no atiborres las páginas con decenas de imágenes. Unas pocas imágenes bien colocadas en una página tendrán un impacto mucho mayor.
- Utiliza composiciones variadas. Alterna entre las páginas a sangrado completo y los grupos adicionales de fotos más pequeñas para que el libro resulte más interesante.

- Etiqueta claramente el lomo para poder identificar tu contenido.
- Varía el tipo de papel por audiencia y contenido. Para los archivos de fotos, elige papel de alta calidad. Para los libros de los que vayan a hacerse muchas copias o que vayan a ponerse en circulación, considera nuestro formato comercial.
- Plantéate imprimir varios libros más pequeños con temas concretos. Esto te ayudará a ubicar tu contenido cuando necesites consultarlo.